La instalación de contadores individuales de consumos ¿un nuevo reto para las comunidades de propietarios?

Se abre la cuenta atrás: contadores individuales de consumos en las comunidades de propietarios.

Llegó el invierno y, con la nueva estación, los fríos y las “temidas” calefacciones, un temor derivado sin duda del incremento de nuestros consumos y, por tanto, de nuestras facturas de gas, electricidad…

La “nueva temporada” pone de actualidad una norma publicada en el BOE el pasado mes de agosto, el Real Decreto 736/2020, de 4 de agosto, por el que se regula la contabilización de consumos individuales en instalaciones térmicas de edificios.

La norma, con el fin de ahorrar costes, reducir importaciones, mejorar la competitividad y contribuir a la sostenibilidad medioambiental, impone, en principio, a los usuarios finales de calefacción y refrigeración la obligación de instalar contadores individuales, de manera que se permita a ese usuario conocer y optimizar su consumo real de energía.

Los “titulares” de instalaciones térmicas centralizadas de edificios nuevos o ya existentes, deberán instalar contadores individuales que midan el consumo de energía térmica de cada consumidor, siempre y cuando:

  • No estén exentos, por estar incluidos en el Anexo I de la propia disposición, y
  • siempre que la instalación sea técnicamente viable y económicamente rentable. Excepcionalmente, para el caso de calefacción y cuando no sea viable el uso de contadores individuales, se impone la obligación de instalar repartidores de costes de calefacción, siempre que esta opción sea también económicamente rentable.

Y ¿quién determinará esa viabilidad técnica y rentabilidad económica? Pues una empresa instaladora.

El titular de la instalación térmica tendrá la obligación de solicitar a alguna de las empresas instaladoras habilitadas de conformidad con el RITE, un presupuesto en el que se determine, entre otras cuestiones, esos aspectos básicos -el Anexo III de la norma incluye el modelo para la elaboración de ese presupuesto-. La D.T. única del Real Decreto precisa también las fechas límite para solicitar los presupuestos en función del uso, número de viviendas del edificio y de la zona climática en la que éste se sitúe; algunos plazos vencen ya en febrero de 2021 por lo que habrá que estar atentos.

En consecuencia, el Real Decreto impone en un primer paso esa obligación de solicitar un presupuesto en el que se precise si la instalación de contadores es viable, desde el punto de vista técnico y, rentable, desde el punto de vista económico y, solo en este caso, existirá la obligación de instalar los contadores individuales.

Para el caso de que así sea, el Real Decreto establece una serie de obligaciones en relación con la lectura de los equipos de contabilización, que deberán disponer de servicio de lectura remota que permita la liquidación individual de los costes de climatización en base a dichos consumos, al menos una vez cada dos meses.

Como hemos avanzado anteriormente, quedan excluidos del cumplimiento de las obligaciones anteriores los titulares de las instalaciones térmicas determinadas en el Anexo I del Real Decreto, bien por su inviabilidad técnica o, en el caso de calefacción, por su ubicación en determinadas zonas climáticas. Para estos casos el Anexo II incluye un modelo certificado de exclusión de la obligación de instalar sistemas de contabilización individualizada.

Maite de la Parte Polanco. Abogada.

Más artículos